UNA HISTORIA, UN LEGADO

El Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá ha sido testigo de una evolución constante, destacándose por el compromiso, dedicación y valentía de hombres y mujeres que, con esfuerzo y sacrificio, han forjado una sólida tradición de excelencia en la protección de la vida y los bienes de los panameños. A lo largo de su historia, los bomberos han dejado un legado invaluable de conocimiento, entrega y sacrificio, contribuyendo al bienestar de la sociedad.

Desde sus inicios, esta institución ha experimentado una notable evolución en todos los aspectos: equipos de extinción de última tecnología, flotas rodantes modernas y un enfoque constante en la capacitación del personal. Según el Coronel Melquisedec Rodríguez, oficial voluntario de la comandancia de la Zona Regional Panamá Este, Darién, esta evolución ha sido clave para enfrentar los crecientes desafíos de un mundo en constante cambio y para garantizar la eficiencia de la respuesta ante situaciones de emergencia.

Con más de 50 años de trayectoria en la institución, el Coronel Rodríguez ha sido testigo de momentos decisivos en la historia de los bomberos de Panamá. Su legado está marcado por una participación activa tanto en el ámbito operativo como administrativo, contribuyendo de manera significativa a la creación de compañías voluntarias y al fortalecimiento de todos los aspectos que conforman su zona regional. A lo largo de los años, ha trabajado incansablemente por el crecimiento y la mejora continua de la institución.

El compromiso del Coronel Rodríguez no se limita solo a su labor como voluntario, sino que también se extiende a su dedicación en la formación de nuevos líderes y en la transmisión de su vasta experiencia a las futuras generaciones. En estos 50 años de servicio, ha dejado una huella imborrable que perdura en el corazón de la institución, inspirando a todos los que forman parte de esta noble causa.

Al cerrar su discurso, el Coronel Rodríguez hace un llamado a todos los oficiales a seguir contribuyendo con profesionalismo en cada una de las actividades que realizan, desde la lucha contra incendios hasta los desfiles y eventos protocolares. “La edad es solo un número”, afirma, subrayando que la pasión, la vocación y el compromiso no conocen límites. El legado de aquellos que han dedicado su vida al servicio público sigue vivo, siendo un ejemplo inspirador para las generaciones venideras.

MAF