HISTORIA DE LA ACADEMIA DE FORMACIÓN DE BOMBEROS DEL BENEMÉRITO CUERPO DE BOMBEROS DE LA REPÚBLICA DE PANAMÁ

El Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá, a través de su Academia de Formación de Bomberos, ha desempeñado un papel crucial en la capacitación de sus unidades, con el firme propósito de mantener un proceso continuo de aprendizaje y profesionalización. Esto le permite cumplir con los más altos estándares en la atención a emergencias y fortalecer su compromiso con la seguridad nacional.

 

Según la teniente Jannett Ellis, actual directora de la Academia, este centro de formación fue inaugurado el 26 de abril de 1968 en la Estación No. 2 «Juan Antonio Guizado», ubicada en el corregimiento del Chorrillo, en la zona de Plaza Amador. La creación de la Academia surgió como respuesta a la necesidad de estandarizar los conocimientos y habilidades de los bomberos de la época. Posteriormente, la academia se trasladó a la Estación No. 3 «comandante Darío Vallarino», donde sigue operando en la actualidad.

 

Un hito fundamental en la historia de la Academia ocurrió durante la administración de la expresidenta de la República de Panamá, Mireya Moscoso, cuando se le otorgó el nombre de Academia Internacional de Bomberos Mayor Alfonso Lavergne. Esta decisión rindió homenaje al mayor Alfonso Lavergne, un destacado miembro del Cuerpo de Bomberos, conocido por su compromiso y dedicación al servicio de la comunidad. Este reconocimiento consolidó a la academia como un referente en la formación de bomberos a nivel latinoamericano, marcando un antes y un después en su historia.

 

La Academia de Formación de Bomberos se distingue por contar con recursos didácticos y tecnológicos de vanguardia que garantizan una formación de calidad. Los cadetes reciben una educación alineada con las últimas tendencias en técnicas de rescate, prevención de incendios y manejo de emergencias.

Además, dispone de simuladores de situaciones críticas, equipos especializados y un amplio campo de entrenamiento que permite a los futuros bomberos enfrentarse a escenarios reales de manera segura y eficaz. Esta combinación de teoría y práctica asegura que los cadetes no solo adquieran conocimientos sólidos, sino que también desarrollen habilidades prácticas esenciales para su desempeño en el campo.

 

El país también se beneficia de una planta docente altamente calificada, conformada por instructores con vasta experiencia en todas las disciplinas que componen el currículo académico. A lo largo de los años, este equipo de profesionales ha mantenido un firme compromiso con la actualización y la mejora continua, garantizando que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea siempre relevante y efectivo.

 

En resumen, la Academia de Formación de Bomberos continúa con su proceso de modernización, reafirmando su compromiso con la excelencia en la preparación de los futuros bomberos de Panamá. Este esfuerzo constante asegura que el Cuerpo de Bomberos de Panamá siga siendo un pilar fundamental en la seguridad y bienestar de la nación.

MAF